jueves, 21 de abril de 2016

Te consideras Profesional o Empresario

La semana pasada estuve invitado en una convención de una Correduría de Seguros que está en expansión (lleva  varios años) con un modelo de integración parecido a todos los que hay actualmente y que consiste en integrar, dar cobertura bajo su paraguas a otras corredurías de seguros, corredores de seguros y pequeños bróker, creo que actualmente hay alrededor de 40 en este proyecto.
En la convención el Presidente y líder del proyecto analizaba los valores en que se sustentaba el proyecto y comentaba que tenía cuatro:
1 # Respeto a las normas
2 # Respeto a las personas
3 # Transparencia
4 # Vocación Empresarial. Implicar a que los corredores integrados en el proyecto sean empresarios.
Este último punto me hizo pensar y reflexionar sobre si los corredores de seguros tienen más vocación profesional o por el contrario se inclinan más por la faceta empresarial.
A todos los presentes en la convención les he solicitado su opinión al respecto a través de email, pero mientras los recibo, voy a tratar de exponer mi opinión sin ánimo de crear polémica.
Desde una perspectiva formal, es decir legal, en España y desconozco si en Latinoamérica es así, existe un impuesto llamado Impuesto de Actividades Económicas, que es el que determina si una actividad es profesional o es empresarial etc., de esta norma podemos extraer :
  1. Según la sección segunda de las tarifas del IAE, encuadra una actividad profesional en el epígrafe 712 a los Agentes y Corredores de Seguros.
  2. Según la sección primera de las tarifas del IAE, encuadra una actividad empresarial en el epígrafe 832.1 a las Agencias de Seguros y Corredurías de Seguros.
Desde un plano mercantil y fiscal una actividad profesional como es el corredor de seguros, obtiene rendimientos en el ejercicio libre de su profesión, siempre que dicho ejercicio suponga la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y de recursos humanos o uno de los dos.
Una distinción importante es que cuando se actúa como profesional centra el resultado de su actividad en el ejercicio de su profesión, en las tareas que realiza. No teniendo un diseño empresarial, una estructura del negocio más allá del desempeño de la actividad.
Por lo que la distinción básica con respecto a las actividades empresariales radica en que el profesional no tiene organización de empresa.
Normalmente cuando una persona se inicia como corredor de seguros a mí entender existe o más bien he podido comprobar tres situaciones de inicio:
1.– Agente de seguros, que va creciendo y que además su compañía de la que es agente exclusivo no le da solución a todos los riesgos que comercialmente le llega. A partir de ahí se trasforma en corredor de seguros para crecer en su negocio de mediación.
2.- Empleado de compañía de seguros, que bien es despedido o causa baja voluntaria y como viene del sector y entiende monta su correduría de seguros.
3.- Cualquier persona que obtiene el título de corredor de seguros y crea su propia correduría, independientemente que venga del sector o no.
En cualquiera de estos tres casos, al iniciarse como corredor de seguros, considero que hay un componente profesional grande, es decir se centra todo en la formación de los productos, en el análisis de riesgo, es decir se enfoca en la parte técnica. Nos centramos en el asesoramiento hacia nuestro cliente, en comparar distintos productos de seguros, para beneficiar al cliente, en asesorarle en los posibles siniestros etc.
Un corredor puede sentirse bien con este aspecto profesional y puede perfectamente crecer y tener varias personas a su cargo, pero no tener la necesidad de organizarse con una estructura empresarial.
Por el contrario hay corredores de seguros que aparte del componente profesional que ya tienen, al crecer, se plantean cuestiones en su organización que se enfocan más en el plano empresarial.
Ya tiene en cuenta otras series de cuestiones, como pueden ser el crecimiento, análisis del coste-beneficio, crecimiento del negocio, crecimiento de más centros de trabajo, análisis de ratios, como volumen de ingresos por empleados, retorno de las inversiones etc.
Otra cuestión importante que he podido comprobar, es que este tipo de corredor de seguros más enfocado en la cuestión empresarial, siempre habla de ingresos y no tanto de cartera. También analiza la rentabilidad de los productos que comercializa, así como la productividad en su empresa de mediación.
Analiza y estudia los costes tanto fijos como variables, sobre todo, los racionaliza y si puede los reduce. También analiza las inversiones y los proyectos empresariales, así como utiliza una serie de herramientas y recursos que los proporciona al realizar el Plan Estratégico de su Correduría de Seguros.
Analiza las consecuencias de las negociaciones con las compañías de seguros, desde una óptica de la rentabilidad de su negocio de mediación.
Este modelo de corredor también tiene un componente profesional, pero siempre focaliza y analiza su negocio desde la rentabilidad del mismo.
Todas estas cuestiones las tiene en cuenta el corredor cuando tiene un enfoque empresarial, por el contrario cuando el corredor tiene un enfoque profesional, está más centrado en el producto en saber asesorar bien a sus clientes, está más centrado en un negocio personal, que en las mayoría de las veces es más pequeño y pasa por alto todos los análisis que son más de carácter empresarial.
Cualquiera de los dos modelos son válidos, ni el enfoque profesional es mejor que el empresarial, ni viceversa, simplemente son distintos, son diferentes, con enfoques diferentes, estrategias de futuro diferentes, e incluso las negociaciones con las compañías podrían ser diferentes.
¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia sobre tu modelo de corredor de seguros, si eres más profesional o por el contrario te focalizas en la faceta empresarial?
Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias
 Tu amigo
Francisco López

lunes, 11 de abril de 2016

Funciones de los intermediarios de seguros

Señala el autor Antígona Donati(1) que la función del productor de seguros es procurar operaciones de seguros y lograr una ejecución regularizada por parte del cliente; esto es, adquirir y conservar en beneficio del asegurado y del asegurador contratos de seguros. Actividad ésta que se prolonga en el tiempo, porque comienza antes y continúa después de la contratación del seguro.
El productor de seguros no es, por tanto, un simple intermediario entre el solicitante y el asegurador, cuya actividad se reduzca a recibir la solicitud y cobrar la comisión cuando el contrato se perfecciona, sino que, como afirma Rodríguez Sala(2) es un factor en la operación de seguros, cuya actividad le coloca frente al asegurador y al asegurado como técnico y como asesor.
El intermediario de seguros queda vinculado al contrato durante la vigencia de éste y, cuando ocurre el siniestro, debe asistir y asesorar al asegurado para que el aviso al asegurador se dé con la mayor brevedad posible (dentro del plazo que establece la Ley de la materia) a fin de que éste pueda comprobar oportunamente las causas del siniestro y las circunstancias de su realización, para que se efectúen los trámites necesarios y se declaren exactamente los hechos ocurridos, enviándose a tiempo a la aseguradora las informaciones y demás documentos por los cuales se pueda determinar las consecuencias y extensión del siniestro.
De lo expuesto hasta ahora, es forzoso concluir que la actividad de intermediación de seguros no puede ser concebida en los términos de la simple intermediación comercial. El productor de seguros debe jugar en el mercado asegurador un papel fundamental, siendo el primer defensor de los intereses y derechos del asegurado, prestando su asesoría no sólo para la celebración de un contrato de seguros que satisfaga las expectativas del tomador, sino además durante toda la vigencia del contrato y orientarlo en la formulación de sus reclamos.
La doctrina ha señalado como actividades propias de los productores de seguros las siguientes:
1) Promover y en su caso concluir, la contratación de seguro.
2) Informar con oportunidad al asegurador sobre las verdaderas circunstancias del riesgo y agravaciones importantes que de éste tenga noticia.
3) Ofrecer al asegurado el contrato más adecuado y conveniente a sus necesidades particulares e informarle sobre las condiciones, coberturas y requisitos de la misma.
4) Vigilar para que los seguros contratados por su mediación permanezcan en vigor y sean plenamente eficaces.
5) Asesorar a los asegurados y beneficiarios y asistirlos en los casos de siniestro, procurando se lleven a cabo las diligencias necesarias para la mayor discusión del riesgo.
6) Procurar que en caso de siniestro se utilicen los elementos necesarios para que tanto el asegurador como el asegurado conozcan la verdadera dimensión y valor del daño.
7) Participar en la cobranza de las primas, procurando que sean pagadas en los términos establecidos en las pólizas y en las leyes.
8) Atender en todo tiempo a las necesidades de los asegurados, recabando de las entidades aseguradoras las condiciones, coberturas, documentos y servicios que sean necesarios.
9) Realizar las diligencias que sean precisas para que en todo tiempo se cumplan las instrucciones recibidas, tanto del asegurador como del asegurado, y las diligencias contractuales y legales correspondientes.
10) Actuar en todo caso con rectitud, profesionalidad y ética.
(1) Donati, Antígona. Los Seguros Privados , Editorial Bosch, 1960, Barcelona, pág. 151.
(2) Rodríguez Sala, J. El contrato de seguros en el derecho mexicano , Editorial Costa-Amic, 1976, México, Tomo I, pág. 37.
Es importante destacar que a estas empresas al parecer les incomodan los intermediarios que ejercen a cabalidad su actividad en forma profesional, y que al objetar las violaciones que cometen a las leyes y normas debidamente sustentadas, han pretendido tomar acciones como no permitirles la colocación de nuevos contratos de seguros e incluso pretender impedirles el acceso a determinadas áreas de trabajo, por lo tanto motivado a las diferentes quejas recibidas y verificación de esta situación, los invitamos a realizar ante este colegio las consultas pertinentes de cada caso que se les esté presentando para en aras de buscar primeramente la solución ante la compañía aseguradora que este incurriendo en esta situación y una vez agotado esa instancia, proceder a elevar ante nuestro ente rector la debida denuncia en nombre de cada uno de nuestros agremiados.
Divulgar este correo es tu deber, reenviarlo a cada colegas que conozca, invítalo a ser parte del colegio como lo eres tu……Recuerda … en la Unión esta la fuerza
La Junta Directiva
Colegio de Productores de Seguros del Estado Bolívar
!!!Colega……sin egoísmos, ni mezquindades podremos ser el Colegio para todos y todos para el Colegio!!!!!
Estimados Colegas lo planteado por ustedes no deja de ser una realidad, ya en varias oportunidades, sobre todo en foros por las redes sociales se ha planteado esta problemática que nos está afectando a todos los que tenemos la‎. Actividad Aseguradora como medio de negocio, y esto es para todos los actores, obviamente excluyendo a los asegurados. Cuando digo negocio es porque de ella provienen nuestros ingresos, así como la de los proveedores y prestadores de servicios, sean talleres,clinicas,medicos,suministradores de repuestos,etc… Lo que indican de la póliza de salud es muy grave, y lo vivimos a diario, y se acentuó a partir de la entrada en vigencia de la póliza única de salud como básica para todas las aseguradoras. En efecto en las renovaciones de junio después de la fecha de virgen cita de la norma algunas aseguradoras modificaron el cuadro de póliza, así como rebajaron la suma asegurada de la cobertura de maternidad, o sea modificaron el contrato basándose en esa póliza única de salud, cosa que no creo que era la intención ni espíritu de la Superintendencia de la Actividad Aseguradora de que las compañías hicieran esos cambios a pólizas vigentes, sino que, su aplicabilidad fuera para la nueva emisión de pólizas, situación que es aclarada en una disposición transitoria de esta regulación, que es específica, que las condiciones que sean más favorables al asegurado se mantendrán. Solo para poner un ejemplo: el plazo para la declaración de un siniestro hay pólizas que permitían hasta 60 dias, sin participación previa, cosa que en esta póliza única cambio. Así que, la Superintendencia de la Actividad Aseguradora como máxima rectora de esta actividad deberá tomar muy en cuenta para que los contratos que estaban vigentes no se les permita a las aseguradoras cambiarlos si ello implica desmejoras para los asegurados. En muchas ocasiones he planteado la necesidad imperante de una reunión, llámese como quieran nombrar: coloquio, congreso, asamblea, etc…de los actores que están involucrados en la Actividad, en especial la Superintendencia, la Cámara de Aseguradores, nuestro Gremio de Productores de Seguros, y de Corretaje de Seguros, a nivel nacional, para intercambiar ideas y analizar la situación en general del ramo asegurador y reasegurador venezolano, y especial analizar profundamente esta póliza única como factor social que es determinante en la protección de la salud. Es oportuna otra vez esta ocasión para recordar que la Ley actual no tiene Reglamento, y se está rigiendo por uno anterior a Ella, situación que es recurrente, y debería con suma urgencia tratarse para que se debata sobre este particular del Reglamento, el cual podría resolver muchas de las divergencias que existen en el mercado asegurador en nuestro país.

lunes, 21 de marzo de 2016

El Hábito de la Proactividad.

Cuando ejercemos como líderes en una pyme Correduría de Seguros, Bróker o Asesoría en seguros, debemos desarrollar un hábito que es fundamental, llamado hábito de la“proactividad”.
La palabra proactividad es ahora muy común encontrarla en todos los textos de dirección de empresas, en muchos sentidos podemos decir que está de moda. Significa fundamentalmente tomar la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Cuando somos personas proactivas como líderes de nuestra organización, no justificamos nuestra conducta como es la consecuencia de las condiciones, el condicionamiento o las circunstancias, sino que por el contrario nuestra conducta es un producto de nuestra propia elección consciente, fundamentalmente determinada por nuestros valores.
Cuando actuamos como líderes, tomamos la iniciativa en todos los aspectos profesionales y empresariales, y esto significa reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Como líderes proactivos debemos ser personas que sean soluciones para los problemas, y no problemas en sí mismos, debemos tomar la iniciativa de hacer siempre lo que resulte necesario, congruente con nuestros principios.
También como líder de tu correduría de segurosdebes crear una cultura proactiva dentro de tu organización.
Un método importante para tomar conciencia de nuestro grado de proactividad, consiste en examinar en que invertimos nuestro tiempo y nuestra energía.
Realizamos dos círculos concéntricos, el mayor de los dos lo llamamos “circulo de preocupación”, y el otro circulo el más pequeño“circulo de influencia”.
Cuando revisamos las cosas que están dentro de nuestro círculo de preocupación, resulta evidente que sobre alguna de ellas no tenemos ningún control real, y con respecto a otras podemos hacer algo, pero poco. En una correduría de seguros podrían ser la normativa que regula el sector, el Ministerio de Economía y Hacienda, la normativa comunitaria, las compañías de seguro, la banca, etc.
Dentro del círculo de influencia, que es un círculo más pequeño, podemos identificar las preocupaciones de ese grupo. En una correduría de seguros entraría todo aquello en lo que puedo tener influencia e iniciativa, por ejemplo mi red comercial, como gestiono la atención a los clientes, como gestiono los siniestros, como me relaciono con las compañías de seguros, como administro los recursos de la correduría, como formo a los empleados, como incremento las herramientas para mejorar la información y rentabilidad de la correduría etc.
Si determinamos cual de estos dos círculos es el centro alrededor de cual gira la mayor parte de nuestro tiempo y energía podemos descubrir el grado que tenemos de proactividad.
Los líderes proactivos en una correduría de seguros centran sus esfuerzos en el círculo de influencia, dedican tiempo y energía a las cuestiones donde pueden hacer algo. Su energía es positiva, se amplia y aumenta, lo cual conduce a la ampliación del circulo de influencia.
Por el contrario los líderes “reactivos” centran sus esfuerzos en el círculo de preocupación. Con lo cual su foco se sitúa en las circunstancias sobre la que no tiene ningún control. La energía generada por ese foco es negativa, y además combinada con la desatención a las áreas en las que sí podría haber actuado, determina que su círculo de influencia se encoja.
Está en la naturaleza de los líderes reactivos el absorberse de toda responsabilidad. Un ejemplo en nuestro sector, es cuando le echamos la culpa de alguna cuestión a los bancos, al Ministerio de Economía, a la venta de pólizas por internet, etc.
Debemos entender que cuando trabajamos en nuestro circulo de preocupación, otorgamos a las cuestiones que están en su interior el poder de controlarnos, con lo cual no estamos tomando iniciativa proactiva.
Solo cuando trabajamos en nuestro círculo de influencia, cuando nos centramos en las cuestiones en que podemos tomar iniciativas y acción, empezamos a crear una energía positiva que nos cambia y hace que influyamos en todo el equipo y podamos crear las condiciones.
¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia sobre la proactividad que puedas compartir, y hayas desarrollado como líder de  tu correduría de seguros?
Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias

sábado, 5 de marzo de 2016

Pon en marcha tu "Resiliencia"

Seguramente habrás escuchado en alguna ocasión la palabra resiliencia: capacidad para afrontar la adversidad, la parte injusta de la vida, y lograr adaptarse bien ante las tragedias, traumas, amenazas o el estrés severo. "Muy fácil decirlo pero no va con mi forma de ser", es la frase que solemos decir todos. ¿Por qué? porque es la opción más sencilla. Gran error. Lo cierto es que ser resiliente no significa no sentir dolor emocional cuando la vida nos pone a prueba, sino saber reaccionar ante esta. No estamos hechos a prueba de bombas. La muerte de un ser querido, una ruptura sentimental, la aparición de una enfermedad, el despido de un trabajo... Son situaciones que producen un impacto emocional y sensación de inseguridad en todos llegándonos a plantear si tenemos suficiente fuerza para continuar, pero una persona resiliente lleva a cabo una serie de conductas y, sobre todo, una forma de pensar que facilita la adaptación al cambio y a superar las dificultades con mayor rapidez. Lo bueno de todo esto es que ser resiliente no es una cualidad innata. Nadie nace siéndolo sino que se aprende. Podemos aprender a serlo, siempre que nos esforcemos en conseguirlo.


1- Dale a los acontecimientos la importancia justa. No magnifiques la situación. No veas los problemas como catástrofes. Pon en marcha un pensamiento constructivo. Recuerda que no existe una vida dura sino momentos difíciles y que para vencer estos momentos tan sólo es cuestión de actitud. Gastar tu energía en el lamento no solo no te soluciona el problema sino que golpea tu autoestima y corres el riesgo de caer en una depresión.
2- No te asustes por sentir emociones negativas como el miedo, la ansiedad, la rabia y la tristeza. Pasarlo mal cuando las cosas se complican es normal y sinónimo de salud mental. De no ser así, tendrías un problema. Todas las emociones incómodas tienen un porqué en la vida. Si, por ejemplo, no sintiéramos miedo en determinados momentos, nuestra vida correría peligro. La tristeza está asociada con la pérdida. Si no sintiéramos tristeza no seríamos capaces de darle valor a nada, ya que nos daría igual perderlo y si no sintiéramos ira, no podríamos despedirnos de todas esas situaciones, personas y cosas que nos causan dolor. Las emociones incómodas son necesarias para nuestra supervivencia. Simplemente hay que aprender a expresarlas y evitar magnificarlas para que no nos limiten. Debemos aprender a convivir con los momentos incómodos.
3- La parte injusta de la vida existe, te guste o no. Acepta lo que no puedes cambiar y pon el foco en lo que sí depende de ti. Sé resolutivo y no intentes controlarlo todo.
4- Márcate objetivos y retos alcanzables que te ayuden a empezar el cambio.
5- Empieza a ver el mundo desde una perspectiva optimista realista. Las personas resilientes son capaces de sobreponerse y utilizar esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
6- Sé flexible a los cambios. La vida no es algo mecánico. Existe la incertidumbre y la sorpresa. Lo importante no es la caída sino la rapidez con la que te levantes.
Si observas que la situación se te va de las manos, pide ayuda. Ante la adversidad tienes dos opciones; dejarte vencer y sentirte fracasado o sobreponerte y continuar. Cuestión de elección y actitud.

Señales que te indican que estas teniendo éxito,

Lo estás haciendo bien…
De vez en cuando todos sentimos que fallamos. Si bien este es un sentimiento normal, es necesario que encuentres una manera de verte a ti mismo y a tu vida desde una perspectiva diferente. Muchas veces, ignoramos las “pequeñas cosas” que demuestran que vamos por un buen camino. Que no seas millonario, no vivas en una mansión o no manejes un auto costoso, no significa que en realidad hayas fallado. Si no, todo lo contrario.
Aquí te mostramos 20 señales de que estás teniendo éxito en tu vida:

1. Tus relaciones son menos dramáticas de lo que solían ser

El drama no es signo de madurez. A medida que crecemos, deberíamos madurar. Por lo tanto, si tus relaciones del pasado estaban teñidas de drama y has logrado superar eso, entonces has tenido éxito.

2. Has perdido el miedo a pedir ayuda y respaldo

Pedir ayuda no significa ser débil. En realidad, es una fortaleza. Ninguna persona, ha tenido éxito estando totalmente aislada. Se necesita un equipo para lograr los propósitos. Pedir ayuda es un signo que muestra que has crecido como persona.

3. Has elevado tus estándares

Ya no toleras el mal comportamiento –ni de otros, ni de ti mismo. Te mantienes cerca de las personas que se hacen responsable de sus acciones y has alejado de tu vida a las personas que “vampirizan tu energía”.

4. Dejas ir las cosas que no te hacen sentir bien

Esto no es narcisismo a pesar de que pueda parecerse. Amarse a sí mismo es en realidad sinónimo de éxito. Ámate lo suficiente como para decir no a las cosas que no te hagan feliz, que no sirvan a tus propósitos o te hundan.

5. Hay momentos en los que aprecias lo que ves en el espejo

Idealmente siempre deberíamos apreciar a quien vemos en el espejo. Pero eso no siempre pasa, si esos momentos se han incrementado, entonces es una señal de éxito. Ámate a ti mismo. Eres fantástico.

6. Has aprendido que los contratiempos y las fallas son parte del crecimiento.

Nadie puede tener éxito todo el tiempo. Eso no es posible. La vida se trata siempre de tener victorias y pérdidas. Por lo tanto, mira tus contratiempos como piedras en las que puedas apoyar tus pasos en el camino que te guíe a algo mejor. En realidad, no hay contratiempos. Todo es parte del maravilloso viaje.

7. Tienes un sistema de respaldo que incluye gente que haría cualquier cosa por ti

Si te has dado cuenta de cuáles son realmente las personas que te respaldan y has podido reconocer a aquellas personas que pretenden hacerlo, entonces has tenido éxito. Estos hallazgos son en general dolorosos, pero una vez que aprendes a ver las señales, es posible mantenerte lejos de esa gente.

8. No te quejas mucho

Te has dado cuenta de que no hay nada de qué quejarse. A menos que hayas pasado por alguna experiencia terrible o pérdidas inimaginables, la mayoría de las experiencias que tenemos a diario son solamente cosas mundanas. Una persona exitosa sabe esto y vive en un espacio de gratitud.

9. Te es posible celebrar el éxito de otros

Que otra gente tenga éxito, no te convierte en un perdedor. Aplaude a la gente que llega a la cumbre. Cuanto más positiva sea la energía que le dediques a las victorias de otra gente, más positiva será la energía que crees para ti.

10. Tienes pasiones que perseguir

No estás estancado. Sabes que tienes algo maravilloso para contribuir con el mundo. Tienes talentos únicos. No solamente lo sabes, sino que además los persigues.

11. Tienes cosas que esperar

Si no tienes cosas excitantes en tu vida y no participas de ellas con avidez, entonces estás muriendo de a poco por dentro. La gente exitosa crea objetivos y buscan la manera de lograrlos. Dejan que ese estímulo guíe sus vidas.

12. Tenías objetivos que se hicieron realidad

A pesar de que las “fallas” son parte de la vida, te has aferrado a tus sueños y a tus objetivos por tiempo suficiente como para hacerlos realidad. Has saboreado varias veces la victoria. Eso es un maravilloso combustible.

13. Tienes empatía con las otras personas

La empatía es sinónimo de diseminar amor y energía positiva en el mundo. La gente exitosa lo sabe. Aman a los otros como si pertenecieran a sus familias.

14. Amas profundamente y dejas que otros te amen

El amor es siempre riesgoso, y muchas veces atemoriza a la gente. Es una de las cosas por las que luchamos, pero también está íntimamente ligado a una de las cosas a las que más tememos, el rechazo. Si abres tu corazón al amor y a ser amado, entonces eres exitoso.

15. Te niegas a ser una víctima

Sabes que la vida no se ha ensañado contigo. La mayoría de las veces eres el co-creador de tus experiencias de vida. La gente exitosa sabe esto y se niega paralizarse ante las experiencias de la vida. Se levantan y salen a la conquista.

16. No te importa lo que otros piensen

Sabes que no puedes satisfacer a todos. Sabes que los estándares con los que la sociedad juzga a la gente es totalmente irreal la mayoría de las veces. Por lo tanto, sigue aferrado a tus principios y ama a la persona que eres.

17. Siempre miras el lado brillante de las cosas

La vida puede estar llena de desencantos, -si eliges verla de ese modo-. También puede verse como algo lleno de posibilidades de aprender. Ninguna experiencia negativa se desperdicia si logras aprender de ella.

18. Aceptas aquellas cosas que no puedes cambiar

Acéptalo, hay cosas que no puedes cambiar en tu vida.  Lo único que puedes cambiar es tu punto de vista. Si es posible que cambies tu perspectiva negativa de las cosas en perspectivas positivas, entonces has tenido éxito.

19. Cambias lo que puedes

Aceptémoslo también, hay muchas cosas que puedes cambiar en tu vida. La gente exitosa no se sienta a aceptar las cosas negativas que pueden ser modificadas. Salen y hacen algo para producir ese cambio.

20. Eres feliz

Para mí, ésta es la máxima definición de éxito. No importa el saldo de tu cuenta bancaria, o cuán grande sea tu casa o cuantas maravillosas vacaciones te hayas tomado. Si eres feliz, entonces  has tenido éxito en la vida.
Es posible que no te reconozcas en muchas de estas 20 cosas, no te asustes. Está bien. Sé feliz al reconocer que has logrado algunas. El resto ya llegarán. Simplemente debes seguir moviéndote.

miércoles, 2 de marzo de 2016

CLAVES PARA EL ÉXITO EN UNA EMPRESA DE MEDIACIÓN DE SEGUROS.

1 #   El éxito no está en ser la mejor Correduría de Seguros; el éxito está en ser diferente.
Todo parte de tu singularidad y de tu particularidad en este sector. Si no tienes nada en que diferenciarte, no tendrá una ventaja competitiva. Hay que preocuparse por encontrar algo que te haga sobresalir y destacar de alguna manera. No se trata de hacer extravagancias, sino de ser diferente. Intentar ser el mejor en este sector de mediación de seguros, casi nunca es una estrategia recomendable, los costes son altísimos, prácticamente esta alternativa está reservada a las grandes Corredurías de Seguros, a los grandes Brokers. Si entras a competir con ellos te llevaras las migajas.
2 #  La auténtica ventaja competitiva duradera reside  en la capacidad de innovar constantemente.
El éxito está en ser diferente, y el éxito recurrente esta en ser diferente  de una manera recurrente. A corto plazo puedes vivir de una ventaja competitiva, pero a largo plazo desaparecerá. Todas las ventajas tienen fecha de caducidad. El acomodamiento y la autocomplacencia conducen a la desaparición. Quien siempre ofrece lo mismo y del mismo modo, acaba por dejar de hacerlo.
La capacidad de aprender continuamente es esencial para competir. En la Correduría de seguros deberá aprender a innovar para buscar tu ventaja competitiva, bien sea en procesos comerciales, atención a los clientes, procesos administrativos, procesos en aplicaciones informáticas, utilizando nuevas tecnologías, etc.
3 #  Si en la Correduría de Seguros intentamos servir a todos los clientes, no nos será posible obtener una ventaja competitivaTodas las buenas estrategias crean clientes descontentos. ¿Por qué? Porque solo  sirven a un grupo de clientes.
No hay un error más grande que tratar de caer bien a todo el mundo. Posicionarte implica no gustar a unos cuantos, a aquellos a los que tu propuesta de valor no les parece interesante. Esto es la consecuencia lógica del posicionamiento, posicionarse supone decir no a muchas cosas. No se puede atender a todos los segmentos de clientes que hay en el mercado.
4 #  El cuarto comportamiento estratégico consiste en retener a los clientes.  Través de la satisfacción.
Un cliente muy satisfecho se mantiene leal más tiempo, nos adquiere más pólizas de seguros, habla favorablemente a cerca de la correduría y de sus productos y servicios, presta menos atención a la competencia y es menos sensible al precio.
Vender pólizas diariamente a los clientes es muy importante, pero lo es aún más  ser capaz de lograr la fidelidad de los clientes. No basta con vender, hay que generar lealtad, tratar  al cliente viéndolo como más allá de una mera  transacción. La venta de una póliza da resultados a corto plazo, la fidelización nos trae la rentabilidad del cliente a medio plazo. A clientes más satisfechos mayores beneficios. Y para esto hay que pensar en cómo le damos al cliente: mejor calidad, mejor precio, mejor atención, etc. Hay que obsesionarse como mejorar constantemente y sacar brillo a la propuesta de valor, que en difinitiva es la que nos va a ayudar a fidelizar a los clientes.
¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia sobre estas cuatro características u otras que puedas compartir, y hayas desarrollado como líder de  tu correduría de seguros?
Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias
Tu amigo
Francisco López

lunes, 29 de febrero de 2016

Recomendaciones para seleccionar un Intermediario de Seguros

El intermediario de seguros debe aconsejar a sus usuarios con objetividad a la hora de adquirir el seguro que más se ajuste a sus necesidades.

Adquirir un seguro es una decisión muy importante, ya que es un beneficio que brindará protección de vida y tranquilidad para la familia y es una inversión de sinero, es por ello que se debe contar con la asesoría adecuada para obtener el mejor producto.
La idea es que esta persona le genere confianza, respaldo y efectividad a la hora de diseñar un plan a la medida. Así mismo es muy importante que el intermediario sea quien representa y defiende los intereses del cliente ante las compañías aseguradoras al momento de requerir un servicio.
Recomendaciones básicas a la hora de escoger un intermediario de seguros:
1. A la hora de escoger un intermediario de seguros, uno de los puntos más importantes es la trayectoria que tiene en el mercado local e internacional, pues esto le permite tener un conocimiento más preciso del sector y las necesidades de cada tipo de cliente.
2. Cerciórese de que su intermediario cuente con solidez financiera, que lo respalde una marca sólida y que cuente con una buena base de asegurados que garanticen su experiencia y respaldo.
3. Un buen intermediario de seguros debe tener una oficina de atención, pero estar disponible en horarios extendidos los siete días de la semana.
4. El intermediario de seguros debe incluir en su portafolio varias opciones de compañías aseguradoras serias y reconocidas que respalden la calidad de los servicios que están ofreciendo a los clientes.
5. Debe tener un nivel de negocios significativo ante las compañías de seguros que le garantice a los clientes un poder de negociación y una respuesta garantizada por parte de la compañía hacia el cliente al momento de un siniestro.
6. Ofrecer diferentes compañías aseguradoras con el objetivo de que el cliente pueda tener un comparativo de las alternativas que le brinda el mercado.
7. Ofrecer productos accesibles para todas las necesidades y los bolsillos.
8. Los intermediarios de seguros deben ofrecer asesoría personalizada ya que es fundamental elegir un plan adecuado para las necesidades de cada cliente.
9. Los intermediarios deben estar a la vanguardia con los avances tecnológicos para facilitar la interacción con sus clientes.
10. Los intermediarios de seguros deben ofrecer tiempos de respuesta rápidos para facilitar la toma de decisiones por parte del cliente.