sábado, 5 de marzo de 2016

Pon en marcha tu "Resiliencia"

Seguramente habrás escuchado en alguna ocasión la palabra resiliencia: capacidad para afrontar la adversidad, la parte injusta de la vida, y lograr adaptarse bien ante las tragedias, traumas, amenazas o el estrés severo. "Muy fácil decirlo pero no va con mi forma de ser", es la frase que solemos decir todos. ¿Por qué? porque es la opción más sencilla. Gran error. Lo cierto es que ser resiliente no significa no sentir dolor emocional cuando la vida nos pone a prueba, sino saber reaccionar ante esta. No estamos hechos a prueba de bombas. La muerte de un ser querido, una ruptura sentimental, la aparición de una enfermedad, el despido de un trabajo... Son situaciones que producen un impacto emocional y sensación de inseguridad en todos llegándonos a plantear si tenemos suficiente fuerza para continuar, pero una persona resiliente lleva a cabo una serie de conductas y, sobre todo, una forma de pensar que facilita la adaptación al cambio y a superar las dificultades con mayor rapidez. Lo bueno de todo esto es que ser resiliente no es una cualidad innata. Nadie nace siéndolo sino que se aprende. Podemos aprender a serlo, siempre que nos esforcemos en conseguirlo.


1- Dale a los acontecimientos la importancia justa. No magnifiques la situación. No veas los problemas como catástrofes. Pon en marcha un pensamiento constructivo. Recuerda que no existe una vida dura sino momentos difíciles y que para vencer estos momentos tan sólo es cuestión de actitud. Gastar tu energía en el lamento no solo no te soluciona el problema sino que golpea tu autoestima y corres el riesgo de caer en una depresión.
2- No te asustes por sentir emociones negativas como el miedo, la ansiedad, la rabia y la tristeza. Pasarlo mal cuando las cosas se complican es normal y sinónimo de salud mental. De no ser así, tendrías un problema. Todas las emociones incómodas tienen un porqué en la vida. Si, por ejemplo, no sintiéramos miedo en determinados momentos, nuestra vida correría peligro. La tristeza está asociada con la pérdida. Si no sintiéramos tristeza no seríamos capaces de darle valor a nada, ya que nos daría igual perderlo y si no sintiéramos ira, no podríamos despedirnos de todas esas situaciones, personas y cosas que nos causan dolor. Las emociones incómodas son necesarias para nuestra supervivencia. Simplemente hay que aprender a expresarlas y evitar magnificarlas para que no nos limiten. Debemos aprender a convivir con los momentos incómodos.
3- La parte injusta de la vida existe, te guste o no. Acepta lo que no puedes cambiar y pon el foco en lo que sí depende de ti. Sé resolutivo y no intentes controlarlo todo.
4- Márcate objetivos y retos alcanzables que te ayuden a empezar el cambio.
5- Empieza a ver el mundo desde una perspectiva optimista realista. Las personas resilientes son capaces de sobreponerse y utilizar esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
6- Sé flexible a los cambios. La vida no es algo mecánico. Existe la incertidumbre y la sorpresa. Lo importante no es la caída sino la rapidez con la que te levantes.
Si observas que la situación se te va de las manos, pide ayuda. Ante la adversidad tienes dos opciones; dejarte vencer y sentirte fracasado o sobreponerte y continuar. Cuestión de elección y actitud.

Señales que te indican que estas teniendo éxito,

Lo estás haciendo bien…
De vez en cuando todos sentimos que fallamos. Si bien este es un sentimiento normal, es necesario que encuentres una manera de verte a ti mismo y a tu vida desde una perspectiva diferente. Muchas veces, ignoramos las “pequeñas cosas” que demuestran que vamos por un buen camino. Que no seas millonario, no vivas en una mansión o no manejes un auto costoso, no significa que en realidad hayas fallado. Si no, todo lo contrario.
Aquí te mostramos 20 señales de que estás teniendo éxito en tu vida:

1. Tus relaciones son menos dramáticas de lo que solían ser

El drama no es signo de madurez. A medida que crecemos, deberíamos madurar. Por lo tanto, si tus relaciones del pasado estaban teñidas de drama y has logrado superar eso, entonces has tenido éxito.

2. Has perdido el miedo a pedir ayuda y respaldo

Pedir ayuda no significa ser débil. En realidad, es una fortaleza. Ninguna persona, ha tenido éxito estando totalmente aislada. Se necesita un equipo para lograr los propósitos. Pedir ayuda es un signo que muestra que has crecido como persona.

3. Has elevado tus estándares

Ya no toleras el mal comportamiento –ni de otros, ni de ti mismo. Te mantienes cerca de las personas que se hacen responsable de sus acciones y has alejado de tu vida a las personas que “vampirizan tu energía”.

4. Dejas ir las cosas que no te hacen sentir bien

Esto no es narcisismo a pesar de que pueda parecerse. Amarse a sí mismo es en realidad sinónimo de éxito. Ámate lo suficiente como para decir no a las cosas que no te hagan feliz, que no sirvan a tus propósitos o te hundan.

5. Hay momentos en los que aprecias lo que ves en el espejo

Idealmente siempre deberíamos apreciar a quien vemos en el espejo. Pero eso no siempre pasa, si esos momentos se han incrementado, entonces es una señal de éxito. Ámate a ti mismo. Eres fantástico.

6. Has aprendido que los contratiempos y las fallas son parte del crecimiento.

Nadie puede tener éxito todo el tiempo. Eso no es posible. La vida se trata siempre de tener victorias y pérdidas. Por lo tanto, mira tus contratiempos como piedras en las que puedas apoyar tus pasos en el camino que te guíe a algo mejor. En realidad, no hay contratiempos. Todo es parte del maravilloso viaje.

7. Tienes un sistema de respaldo que incluye gente que haría cualquier cosa por ti

Si te has dado cuenta de cuáles son realmente las personas que te respaldan y has podido reconocer a aquellas personas que pretenden hacerlo, entonces has tenido éxito. Estos hallazgos son en general dolorosos, pero una vez que aprendes a ver las señales, es posible mantenerte lejos de esa gente.

8. No te quejas mucho

Te has dado cuenta de que no hay nada de qué quejarse. A menos que hayas pasado por alguna experiencia terrible o pérdidas inimaginables, la mayoría de las experiencias que tenemos a diario son solamente cosas mundanas. Una persona exitosa sabe esto y vive en un espacio de gratitud.

9. Te es posible celebrar el éxito de otros

Que otra gente tenga éxito, no te convierte en un perdedor. Aplaude a la gente que llega a la cumbre. Cuanto más positiva sea la energía que le dediques a las victorias de otra gente, más positiva será la energía que crees para ti.

10. Tienes pasiones que perseguir

No estás estancado. Sabes que tienes algo maravilloso para contribuir con el mundo. Tienes talentos únicos. No solamente lo sabes, sino que además los persigues.

11. Tienes cosas que esperar

Si no tienes cosas excitantes en tu vida y no participas de ellas con avidez, entonces estás muriendo de a poco por dentro. La gente exitosa crea objetivos y buscan la manera de lograrlos. Dejan que ese estímulo guíe sus vidas.

12. Tenías objetivos que se hicieron realidad

A pesar de que las “fallas” son parte de la vida, te has aferrado a tus sueños y a tus objetivos por tiempo suficiente como para hacerlos realidad. Has saboreado varias veces la victoria. Eso es un maravilloso combustible.

13. Tienes empatía con las otras personas

La empatía es sinónimo de diseminar amor y energía positiva en el mundo. La gente exitosa lo sabe. Aman a los otros como si pertenecieran a sus familias.

14. Amas profundamente y dejas que otros te amen

El amor es siempre riesgoso, y muchas veces atemoriza a la gente. Es una de las cosas por las que luchamos, pero también está íntimamente ligado a una de las cosas a las que más tememos, el rechazo. Si abres tu corazón al amor y a ser amado, entonces eres exitoso.

15. Te niegas a ser una víctima

Sabes que la vida no se ha ensañado contigo. La mayoría de las veces eres el co-creador de tus experiencias de vida. La gente exitosa sabe esto y se niega paralizarse ante las experiencias de la vida. Se levantan y salen a la conquista.

16. No te importa lo que otros piensen

Sabes que no puedes satisfacer a todos. Sabes que los estándares con los que la sociedad juzga a la gente es totalmente irreal la mayoría de las veces. Por lo tanto, sigue aferrado a tus principios y ama a la persona que eres.

17. Siempre miras el lado brillante de las cosas

La vida puede estar llena de desencantos, -si eliges verla de ese modo-. También puede verse como algo lleno de posibilidades de aprender. Ninguna experiencia negativa se desperdicia si logras aprender de ella.

18. Aceptas aquellas cosas que no puedes cambiar

Acéptalo, hay cosas que no puedes cambiar en tu vida.  Lo único que puedes cambiar es tu punto de vista. Si es posible que cambies tu perspectiva negativa de las cosas en perspectivas positivas, entonces has tenido éxito.

19. Cambias lo que puedes

Aceptémoslo también, hay muchas cosas que puedes cambiar en tu vida. La gente exitosa no se sienta a aceptar las cosas negativas que pueden ser modificadas. Salen y hacen algo para producir ese cambio.

20. Eres feliz

Para mí, ésta es la máxima definición de éxito. No importa el saldo de tu cuenta bancaria, o cuán grande sea tu casa o cuantas maravillosas vacaciones te hayas tomado. Si eres feliz, entonces  has tenido éxito en la vida.
Es posible que no te reconozcas en muchas de estas 20 cosas, no te asustes. Está bien. Sé feliz al reconocer que has logrado algunas. El resto ya llegarán. Simplemente debes seguir moviéndote.

miércoles, 2 de marzo de 2016

CLAVES PARA EL ÉXITO EN UNA EMPRESA DE MEDIACIÓN DE SEGUROS.

1 #   El éxito no está en ser la mejor Correduría de Seguros; el éxito está en ser diferente.
Todo parte de tu singularidad y de tu particularidad en este sector. Si no tienes nada en que diferenciarte, no tendrá una ventaja competitiva. Hay que preocuparse por encontrar algo que te haga sobresalir y destacar de alguna manera. No se trata de hacer extravagancias, sino de ser diferente. Intentar ser el mejor en este sector de mediación de seguros, casi nunca es una estrategia recomendable, los costes son altísimos, prácticamente esta alternativa está reservada a las grandes Corredurías de Seguros, a los grandes Brokers. Si entras a competir con ellos te llevaras las migajas.
2 #  La auténtica ventaja competitiva duradera reside  en la capacidad de innovar constantemente.
El éxito está en ser diferente, y el éxito recurrente esta en ser diferente  de una manera recurrente. A corto plazo puedes vivir de una ventaja competitiva, pero a largo plazo desaparecerá. Todas las ventajas tienen fecha de caducidad. El acomodamiento y la autocomplacencia conducen a la desaparición. Quien siempre ofrece lo mismo y del mismo modo, acaba por dejar de hacerlo.
La capacidad de aprender continuamente es esencial para competir. En la Correduría de seguros deberá aprender a innovar para buscar tu ventaja competitiva, bien sea en procesos comerciales, atención a los clientes, procesos administrativos, procesos en aplicaciones informáticas, utilizando nuevas tecnologías, etc.
3 #  Si en la Correduría de Seguros intentamos servir a todos los clientes, no nos será posible obtener una ventaja competitivaTodas las buenas estrategias crean clientes descontentos. ¿Por qué? Porque solo  sirven a un grupo de clientes.
No hay un error más grande que tratar de caer bien a todo el mundo. Posicionarte implica no gustar a unos cuantos, a aquellos a los que tu propuesta de valor no les parece interesante. Esto es la consecuencia lógica del posicionamiento, posicionarse supone decir no a muchas cosas. No se puede atender a todos los segmentos de clientes que hay en el mercado.
4 #  El cuarto comportamiento estratégico consiste en retener a los clientes.  Través de la satisfacción.
Un cliente muy satisfecho se mantiene leal más tiempo, nos adquiere más pólizas de seguros, habla favorablemente a cerca de la correduría y de sus productos y servicios, presta menos atención a la competencia y es menos sensible al precio.
Vender pólizas diariamente a los clientes es muy importante, pero lo es aún más  ser capaz de lograr la fidelidad de los clientes. No basta con vender, hay que generar lealtad, tratar  al cliente viéndolo como más allá de una mera  transacción. La venta de una póliza da resultados a corto plazo, la fidelización nos trae la rentabilidad del cliente a medio plazo. A clientes más satisfechos mayores beneficios. Y para esto hay que pensar en cómo le damos al cliente: mejor calidad, mejor precio, mejor atención, etc. Hay que obsesionarse como mejorar constantemente y sacar brillo a la propuesta de valor, que en difinitiva es la que nos va a ayudar a fidelizar a los clientes.
¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia sobre estas cuatro características u otras que puedas compartir, y hayas desarrollado como líder de  tu correduría de seguros?
Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias
Tu amigo
Francisco López

lunes, 29 de febrero de 2016

Recomendaciones para seleccionar un Intermediario de Seguros

El intermediario de seguros debe aconsejar a sus usuarios con objetividad a la hora de adquirir el seguro que más se ajuste a sus necesidades.

Adquirir un seguro es una decisión muy importante, ya que es un beneficio que brindará protección de vida y tranquilidad para la familia y es una inversión de sinero, es por ello que se debe contar con la asesoría adecuada para obtener el mejor producto.
La idea es que esta persona le genere confianza, respaldo y efectividad a la hora de diseñar un plan a la medida. Así mismo es muy importante que el intermediario sea quien representa y defiende los intereses del cliente ante las compañías aseguradoras al momento de requerir un servicio.
Recomendaciones básicas a la hora de escoger un intermediario de seguros:
1. A la hora de escoger un intermediario de seguros, uno de los puntos más importantes es la trayectoria que tiene en el mercado local e internacional, pues esto le permite tener un conocimiento más preciso del sector y las necesidades de cada tipo de cliente.
2. Cerciórese de que su intermediario cuente con solidez financiera, que lo respalde una marca sólida y que cuente con una buena base de asegurados que garanticen su experiencia y respaldo.
3. Un buen intermediario de seguros debe tener una oficina de atención, pero estar disponible en horarios extendidos los siete días de la semana.
4. El intermediario de seguros debe incluir en su portafolio varias opciones de compañías aseguradoras serias y reconocidas que respalden la calidad de los servicios que están ofreciendo a los clientes.
5. Debe tener un nivel de negocios significativo ante las compañías de seguros que le garantice a los clientes un poder de negociación y una respuesta garantizada por parte de la compañía hacia el cliente al momento de un siniestro.
6. Ofrecer diferentes compañías aseguradoras con el objetivo de que el cliente pueda tener un comparativo de las alternativas que le brinda el mercado.
7. Ofrecer productos accesibles para todas las necesidades y los bolsillos.
8. Los intermediarios de seguros deben ofrecer asesoría personalizada ya que es fundamental elegir un plan adecuado para las necesidades de cada cliente.
9. Los intermediarios deben estar a la vanguardia con los avances tecnológicos para facilitar la interacción con sus clientes.
10. Los intermediarios de seguros deben ofrecer tiempos de respuesta rápidos para facilitar la toma de decisiones por parte del cliente.

viernes, 20 de noviembre de 2015

10 Leyes Millonarias para el Agente de Seguros.

  • El millonario sabe que hay mucha, muchísima riqueza, y para él lo único que es escaso es la cantidad de gente que decide ir por ella. Por eso es amante de la ventaja que toma.
  • El millonario tiene la mente en el futuro, y acciona en el presente una y otra vez, como si al final no hubiera mañana, y no tuviera ni para comer pasado.
  • El millonario nunca gasta dinero, vive sencillo, no presume. La presunción es del “wannabe”, del que quiere ser y no es, del que gasta para parecer, del clasemediero de mente pobre, del “vive hoy”.
  • El millonario fue millonario antes de tener incluso el dinero, porque siempre supo la ley: mente sobre materia. Y se disciplinó y comenzó a hacer la diferencia.
  • El millonario siempre está en busca de dos cosas: gastar menos y hacer más, y estas reglas de oro que tanto nos quieren revolotear gurús y prodigios, no son más que esas 5 palabras.
  • El millonario sabe que ser pobre es horrible, y que tener lo suficiente tampoco tiene sentido habiendo tantas cosas bellas, tantos lugares que conocer y tanto que vivir.
  • El millonario sabe que el universo trabaja las 24 horas… también su dinero.
  • El millonario sabe que el dinero se gasta sólo cuando haya generado al menos 50 veces más dinero, para reinvertir 49 veces más.
  • El millonario no ahorra. A las personas les da miedo decirlo, a las instituciones les da miedo decirlo, porque dicen que afecta a la sociedad, pero es la verdad. Él invierte la mayor parte siempre. Y antes de ser millonario sólo ahorraba para poder invertir.
  • El millonario sabe que la regla de oro es que la mente domina la materia y la controla. Por eso no compra impulsivamente, y poco usa los créditos, sólo cuando son a favor. Al millonario le gusta la buena vida, y le gusta tanto que la quiere garantizar para el resto de su vida.

    Hacerse millonario es, quizás, el principal deseo de emprendedores y empresarios. La realidad es que hay tantas formas de lograrlo como personas que lo han hecho, porque casi todo tiene que ver con la forma en la que se trata el dinero y la forma en la que se piensa.
    Es cierto, sí es importante la cantidad que tienes actualmente, pero lo que determinará la trascendencia en tu vida es una decisión mayor: ¿qué vas a hacer con cada dinero que te llegue, invertir o gastar? Define porcentajes y recuerda que el que te dará más es el de la inversión.
    ¡Comienza por ajustarte, para vivir holgado, el resto de tu vida!
  • martes, 17 de noviembre de 2015

    Misión, Visión y Valores para motivar a los empleados de una Correduria de Seguros

    Una empresa no se define por el nombre, estatutos o artículos de
    incorporación, sino por su misión de negocios. Sólo una definición
    precisa de la misión y el propósito de la organización permite
    establecer objetivos claros y realistas.”
    PETER DRUCKER

    El punto de partida del proceso de planificación estratégica de una Pyme Correduría de Seguros lo constituye la definición de la propia organización, es decir, la MISION, la VISION y los VALORES que justifican su existencia como empresa. Estas definiciones configuran su cultura empresarial
    Conozcamos Que es y Cómo podemos elaborar la Misión y Visión de nuestro negocio.
    Misión:
    Considerado por Philip Kotler y Gary Armstrong (Marketing, 2004) como “un importante elemento de la planificación estratégica”
    La Misión describe el rol que desempeña actualmente la organización para el logro de su visión, es la razón de ser de la empresa.
    Las preguntas más frecuentes para elaborar la Misión son:
    • ¿Quiénes somos?
    • ¿Qué buscamos?
    • ¿Qué hacemos?
    • ¿Dónde lo hacemos?
    • ¿Por qué lo hacemos?
    • ¿Para quién trabajamos?

    Visión:
    Definida por Fleitman Jack en su obra “Negocios Exitosos” (McGraw Hill, 2000) como “el camino al cual se dirige la empresa a largo plazo y sirve de rumbo y aliciente para orientar las decisiones estratégicas de crecimiento junto a las de competitividad”.
    La Visión denominado como el SUEÑO de nuestra Correduría de Seguros, es una declaración de aspiración de la empresa a mediano o largo plazo, es la imagen a futuro de cómo deseamos que sea la empresa más adelante.
    Su propósito es ser el motor  y la guía de la organización para poder alcanzar el estado deseado.
    Las preguntas más  frecuentes para elaborar la Visión son:
    • ¿Cuál es la imagen deseada de nuestro negocio?
    • ¿Cómo seremos en el futuro?
    • ¿Qué haremos en el futuro?
    • ¿Qué actividades desarrollaremos en el futuro?
    En las Pequeñas y Medianas Corredurías de Seguros ya sean empresas en funcionamiento o nuevos emprendedores,  las declaraciones de Misión y Visión bien escritas aseguran en el proceso de gestión estratégica que cada elemento se alinee con los objetivos a largo plazo de la empresa.
    Los administradores sociales de las Corredurías de Seguros deben de utilizar y procurar que las declaraciones  de Misión y Visión sean claras y concisas, para comunicar sus aspiraciones a las partes interesadas
    Al mismo tiempo los empleados entenderán  donde enfocar sus esfuerzos si  alineamos  su trabajo diario con la misión y visión de la nuestra Correduría.
    También es muy importante considerar que a través de las declaraciones de Misión y Visión de nuestra empresa, cuando estas son claras permiten que los clientes, proveedores y acreedores elijan o no hacer negocios con nosotros.
    Comparte tus ideas y dudas. Si te gusta este post, compártelo
    ¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia que puedas compartir al haber definido, la misión, visión y valores en tu correduría de seguros?
    Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias
     Tu amigo

    Francisco Lopez

    Luces y Sombras del Vendedor de Seguros.

    Uno de los empleos claves para el crecimiento de una Correduría de Seguros, sobre todo en la pequeña y mediana Correduría, es comercial o vendedor de seguros.
    Una pregunta recurrente siempre es ¿Un buen vendedor nace o se hace?
    Por el complejo que tenemos a veces  parece que ser vendedor es ser como denigrante, hasta le cambian la palabra, para nombrarlo de otra forma, ser vendedor es como que poco has llegado en la vida.
    El comercial no nace, se hace, es un trabajo de relaciones humanas, es ayudar fundamentalmente al cliente.
    También hay vendedores que lo que  buscan es enchufar, colocar y aquí te pillo aquí te mato, pero el vendedor bueno de lo que se preocupa es que si el cliente tiene una necesidad,  esta para intentar  ayudarle, y el trabajo de ayudar se basa como todo en las relaciones humanas, en CONFIANZA, y la confianza te da igual si eres introvertido o eres  extrovertido, da igual si tienes mucha labia o no tienes mucha labia.
    Si tienes mucha labia serás muy fuerte para unas cosas y más débiles para otras en las fases de la venta. Y el introvertido por  contra tendrá como punto fuerte que trasmite mucha confianza, que sabrá escuchar muy bien, que sabrá captar las necesidades del cliente, sabe escuchar pero para vender es menos elocuente o menos convincente. Uno es mejor o peor, según sea extrovertido o introvertido, la venta tiene tantas variables que serán mejor en unas y peor en otras.
    Pero todo el mundo puede vender si tienes el chip de que mi trabajo es ayudar a mi cliente.
    La diferencia entre un vendedor crack y uno chusquero es su actitud y su mentalidad. El crack sabe que esta para ayudar a sus clientes y su obsesión es que está totalmente enamorado del cliente. El crack se prepara, el crack estudia, el crack se forma,  el crack tiene metodología de ventas. Porque la venta es un arte, se aprende y se desarrollan diferentes metodologías o técnicas, al igual que un médico tiene bisturí, un crack de la venta tiene sus argumentarios, tiene sus preguntas, tiene sus técnicas, que tiene que trabajar y preparar.
    Hay comerciales que cometen errores infantiles, como puede ser no llevar tarjeta o llevarla arrugada, hay comerciales que visten mal, hay comerciales que no saben explicar el contenido de las pólizas, hay comerciales que no saben escuchar, hay comerciales que no saben hacer preguntas de cierre.
    El punto crítico que separa a los grandes de los mediocres, es cuando llegan las OBJECCIONES. Con la crisis y con la competencia actual todo el mundo ha espabilado, y procuran llevar las tarjetas en buen estado, suelen preocuparse de ir bien vestidos etc. Pero el momento crítico es cuando el cliente te pone una objeción, que casi siempre son las mismas para todos (me parece muy caro, en este momento estoy contento con mi mediador actual, no estamos pensando en cambiar, la prueba del algodón en cuando el cliente dice que es  CARO.
    Si a ti  comercial te dicen que es caro, que contestas. La mayoría se quedan bloqueados y entonces empiezan a improvisar. No tienen una respuesta trabajada y preparada a prueba de bombas que permita convencer al cliente. Esto no está bien ya que saben la objeción que el cliente les va a poner de antemano.
    El problema mayor es que los comerciales no se preparan, la inmensa mayoría de los vendedores no se forman, no  se preparan confían en su experiencia de la calle y en su labia y con eso procuran salir adelante.
    Me pregunto cuántos vendedores hay que en el último año hayan leído un libro que tenga que ver sobre ventas, sobre técnicas comerciales, sobre metodología. La inmensa mayoría no ha leído un libro sobre estos temas  en los últimos 5 años. Un médico se prepara y actualiza sus conocimientos, un abogado estudia, porque las leyes van cambiando, un profesor se va actualizando con el paso del tiempo, pero en general los vendedores no estudiamos, no nos formamos.
    Aparte de lo anteriormente expuesto, hay que tener en cuenta lo que no debemos hacer nunca, pues nos puede arruinar la venta. En las ventas no podemos ser ARROGANTES. Antes de vender una póliza, tenemos que ser conscientes, de que nos compran a nosotros, y al cliente no le gusta comprar a alguien arrogante. A veces somos arrogantes explicando en producto, decimos cosas como somos los mejores,  criticamos a nuestra competencia, a veces somos arrogantes porque nos ponemos a la defensiva cuando el cliente efectúa una objeción.
    Por lo tanto tenemos que transmitir confianza ante todo y solo así podemos llegar a vender.
    Otra cuestión que no podemos hacer es ENGAÑAR. Cuantos comerciales hay que para vender engañan. Diciéndole al cliente que le entran tal o cual cobertura o que le cubre tales cuestiones, y después no es así. No hay que utilizar argumentos de este tipo para engañar, ni para mentir.
    Un problema importante a tener en cuenta, es que el vendedor no piensa en el largo plazo, piensa en el aquí te pillo aquí te mato. Yo te lo vendo y luego vete a saber si surgen incidencias y discrepancias.
    Es de vital importancia entender que nuestro PATRIMONIO son nuestros  clientes, y de aquí  a 5 años viviremos de los clientes que tenemos ahora, como ahora vivo de los clientes que tenía hace 5 años. Si los vas cuidando un cliente es nuestro verdadero patrimonio.
    Claro que cuando engañas habrás vendido hoy, pero se ha acabado el cliente como activo de nuestra correduría para el futuro.
    Otro error común en muchos vendedores es “NO INTENTAR CERRAR LA VENTA”. Hay muchos vendedores  que están confundidos, y creen que son explicadores de pólizas y proyectos de seguros, que pueden ser muy buenos explicando en producto. Pero en la última fase de la venta, es cuando dices yo ya te he escuchado, te presento el producto, mi solución y ahora el siguiente paso es intentar vendértelo, para eso hay muchas preguntas de cierre. La inmensa mayoría no cierra por miedo, dicen ya le he explicado el producto, si el cliente quiere algo ya me lo pedirá, o cierra ambiguamente, diciéndole al cliente piénselo y ya volveremos a hablar.
    Para corregir esto, hay muchas maneras de cerrar, existen libros buenísimos,  y muchísima formación en internet e incluso de las propias compañías de seguros.
    Otra cuestión importante a tener en cuenta, es lo complicado de ser comercial, y es difícil separar cuando te rechazan, lo profesional de lo personal. En general hay que entender que cuando no vendemos no nos rechazan desde un plano personal, es decir.  a nosotros como personas, sino a nuestros productos o servicios, a lo que estemos vendiendo.
    Por lo tanto a veces da rabia que ser comercial no tenga el reconocimiento que se merece con la dificultad que tiene ejercer esta profesión.  Es un trabajo muy difícil para no estar reconocido socialmente. Es un trabajo solitario, es un trabajo que constantemente tienen que enfrentarte a muchos no (no lo necesito, no te puedo recibir, no me interesa, me parece caro, etc.)
    Es un trabajo donde cada comercial, cada vendedor, su objetivo está marcado en una columna de una Excel con una cifra. Y esta cifra te va persiguiendo y se va comparando con semanas y meses anteriores, y eso produce una presión muy fuerte y estrés. El comercial tiene un  número que es su objetivo, esa es su obligación y esta  controlado.
    Además muchas de las objeciones que reciben por la venta de las pólizas de seguro nos la tomamos a nivel personal y para nuestra autoestima es muy duro. Igual que cuando vendes una póliza, cuando cierras una operación es un “chute espectacular de adrenalina”. Cuando no consigues vender la autoestima va por los suelos.
    Otra cuestión  muy importante es la siguiente “según una estadística  solo el 40 %  de los comerciales se prepara concienzudamente las reuniones de ventas con sus clientes”. ¿Cómo nos preparamos para vender?  Como no hay ninguna carrera universitaria, ni diplomatura, la inmensa mayoría de vendedores empieza, porque le fichan dado que tienen buena presencia, buen perfil comercial, tienen labia y buena imagen etc. Y a partir de ahí a vender pólizas. Y donde realmente  aprende es en la calle, donde aprenden el 99 % de los vendedores. Todo esto es un gran error, uno hace lo mejor que puede. Hoy día todo  está cuestión del aprendizaje está superado,  ya existen excelentes cursos de formación, uno puede formarse y prepararse con sentido común y  buena voluntad, pero hay una serie de técnicas comerciales que te las tienen que enseñar, o no las aprenderás nunca, ya que sin ellas difícilmente llegaras muy lejos.
    Actualmente hay muy buenos cursos y libros para desarrollar todas las facetas de las fases de ventas, con una pequeña inversión en libros tendrás a todos los sabios sobre ventas en la biblioteca de tu casa.  Desarrollan todos los temas que necesita un vendedor “¿Cómo hacer presentaciones eficaces? ¿Técnicas de cierre?  ¿Cómo  argumentar el precio? Etc.
    Otra clave importante que debe tener en cuenta el vendedor, es la preparación de una reunión comercial con algún cliente potencial, debemos  desarrollarlo en cuatro cuestiones:
    La primera y más importante es preguntarte ¿Cuál es el OBJETIVO  que tienes con la reunión? Puede ser que el objetivo sea que te conozcan, o pude ser hacer un seguimiento de una presentación anterior, el objetivo puede ser resolver alguna reclamación, puede ser el objetivo la presentación de un nuevo producto.
    La segunda cuestión es el GUION para desarrollar la reunión. De que voy a hablar, que temas quiero sacar, como se lo voy a explicar,  como lo voy a enfocar.
    En tercer lugar conocer muy bien el PERFIL DEL INTERLOCUTOR. Hay perfiles que les gusta socializar y les gusta hablar antes de las vacaciones, futbol etc., hay perfiles que les gusta ir al grano, hay perfiles que son muy emocionales que les gusta hablar mucho y que les escuchen, hay otros que son más racionales, más cuadriculados que necesitan datos etc. Por lo tanto tienes que enfocar la reunión pensando en el interlocutor que tienes delante.
    La cuarta cuestión  importante en la relación vendedor-clientes, es generar CONFIANZA, y hay que profundizar en la relación con el potencial cliente y no quedarse en la superficie.
    La confianza no se puede estudiar, ni se puede aprender, la confianza la trasmites o no la trasmites. Y fundamentalmente la trasmites por el tipo de persona que tú eres. Por eso una de las partes más importantes de vendedor es la ACTITUD, porque tu actitud y tu manera de ser al final es lo que trasmites. Si hiciéramos una lista de como tendría que ser el vendedor ideal, (aparte de los conocimientos y las técnicas comerciales) querríamos una persona que sea:
    Honesta, Que no mienta, Que sea amable, Que sonría, Que sea responsable, Que cumpla sus compromisos, Que se preocupe por su interlocutor, Que sepa escuchar, Que tenga empatía etc.
    Por eso el vendedor tiene que trabajar tanto su manera de ser, sus actitudes, porque es lo que trasmite, y eso da confianza o no.
    Lo más importante de todo es ayudar al cliente, si como vendedor eres una persona amable, eres  una persona educada, si eres una persona que te preocupas por el cliente, si eres una persona honesta. Todo esto en las relaciones humanas, como es la venta, es lo que trasmites al cliente. Por el contrario si todo esto al final lo fuerzas y estas disimulando, estas fingiendo, y estas creando realmente una imagen que realmente no eres, también se trasmite al cliente.
    Por lo tanto lo importante es llegar a ser la mejor versión de la persona que puedas llegar a ser, y a partir de ahí todos los trabajos de relaciones humanas incluidos  los de la venta se te darán mejor.
    Lo importante es que el cliente este contento, que el cliente que tiene una necesidad, les puedas ayudar, esa son las verdaderas relaciones humanas que debe utilizar un buen vendedor.
    Cuando realmente tienes el chip de que a tu cliente lo que quieres es ayudarle, todo se hace más fácil.
    También nos sucede que después de presentar una propuesta comercial de alguna póliza, vemos que el cliente potencial desaparece de la faz de la tierra. Esto lo podemos corregir haciendo un buen SEGUIMIENTO, para que esa propuesta llegue a convertirse al final en una póliza contratada.
    Uno de los problemas más comunes que tienen los vendedores, es que no hacemos el seguimiento. Si viene el cliente y vuelve bien, y si no también. Se supone que debemos hacer un seguimiento.
    Para hacer un buen seguimiento hay que buscar el equilibrio entre ser pesado y no parecer despreocupado, y esto es complicado.
    Como hacer un buen  seguimiento sin molestar, a través de mails, llamadas telefónicas etc., que sean amables, cariñosos, sin ser pesados y si hace falta pidiendo disculpas. Preguntando por aquella propuesta o aquel proyecto que le entregaste hace una semana o un mes según los casos, si lo había decidido o quiere alguna aclaración etc. Tienes que estar preparado, tienes que organizarte, lo debes de tener estructurado, para realizar un buen seguimiento.
    Hoy mando una propuesta o un proyecto de seguros y dentro de 15 o 20 días, si no me han dicho nada, me va a saltar una alarma, o lo voy a tenerlo controlado y apuntado para hacer un seguimiento.
    ¿Que opinión tienes  al respecto y si puedes aportar alguna experiencia sobre las actitudes del vendedor y otras características  que puedas compartir, y hayas desarrollado como líder de  tu correduría de seguros?
    Te agradecería que fueras al área comentario y compartiera tu opinión o reflexión al respecto de este post. Gracias
     Tu amigo

    Francisco López